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06.2012

Emilia Basil, habia nacido en Beirut, Libano y en la decada del 40, decidio abandonar su tierra en busca de nuevos horizontes.
Asi llego a Argentina, dispuesta a proveerse de algun empleo, que en calidad de urgencia, le permita hechar raices en un pais tan lejano.
Se adapto muy bien al idioma, aunque lo evidente de su origen le valio el apodo de La Turca.

Tuvo varios empleos hasta que pudo consolidarse en uno, fue en un matadero, como troceadora de carne y hasta llego a manejar las reses completas, ya que tenia una contextura fisica que se lo permitia, era muy fuerte para el promedio habitual de mujer.
El tiempo y la constancia, le fueron provechosos y ya por la decada de 1970, tenia un esposo, Felipe Coronel Rueda, de origen Peruano y tres hijas, fruto de la union.

Consiguen comprar una vivienda, que tenia un local, donde habria funcionado un restaurante.
Basil y Rueda, no llegaban a completar el valor de la propiedad, por lo que convinieron que el dueño anterior, quien les vendia el negocio, podia permanecer viviendo alli sin problemas.
Asi que Petriella, se quedo en una habitacion que solamente usaba para dormir, ya que su trabajo de plomero, lo mantenia la mayor parte del tiempo fuera de la casa.

Al restaurante le pusieron de nombre Yamile estaba ubicado en la zona limite entre San Cristobal y Parque Patricios, en la calle Juan de Garay 2201, esquina Pasco
Comercialmente era una zona interesante, porque para esa epoca a tan solo dos cuadras se encontraba el viejo Canal Once, Telefe de la actualidad, donde era un constante ir y venir de gente durante todo el dia.

Con el tiempo, Basil se convirtio en amante de Petriella, un poco presionada por este, por la deuda cercana a los 8 millones de pesos, que todavia tenian con el, pero no era algo que a ella le causara la satisfaccion acorde a la situacion.
Todo lo contrario, la presion que ejercia sobre ella Jose Petriella, la tenia de muy mal humor y tenia miedo de que su familia se vea afectada.

Tal es asi, que una madrugada del sábado 24 de marzo de 1973, ante los requerimientos amorosos de Petriella, simulo aceptar, y una vez que estuvo en una pocision favorable, lo ahorco con una soga de plastico.
Lo llevo al patio y lo introdujo en un cajon de verduras y lo tapo con trapos y otro cajon de similar tamaño
Las hijas no se levantarian para ir a la escuela, y su esposo dormiria un rato mas antes de comenzar a atender el negocio, asi que le quedaba un poco de tiempo para pensar de que manera, deshacerse del cadaver. No quiso apresurarse y decidio dejarlo en el lugar en que lo habia colocado hasta pensar de que manera haria desaparecer definitivamente el cuerpo.
Debido a lo voluminoso de Petriella, es que le resultaba complicado arrojar el cuerpo completo en algun descampado, a pesar de que justo en la vereda opuesta de la av Garay, en ese momento solo habia campo, pero no seria facil cruzar la calle.

Se tomo todo el Sabado para pensar y despues de la cena, se dirigio a dormir como lo hacia habitualmente, con la diferencia de que simulo dormirse, para que su esposo no le haga preguntas y una vez dormido el, se levanto, fue a la cocina y selecciono las herramientas adecuadas, para descuartizar el cuerpo de Petriella que ya comenzaba a emanar olor.
Rememorando sus epocas en el matadero y su fuerza fisica, no le costo mucho trabajo descuartizarlo.
Asi fracciono las extremidades, y las comenzo a hervir, en grandes ollas, tratando de ir transformando las evidencias del crimen.
El torso que debio ser de un volumen importante ya que Petriella pesaba mas de 100 kg, lo dejo en el cajon de verduras y lo tapo con trapos para darle otro destino.
La cabeza, la hervia en una olla aparte que despues de un par de horas de coccion, la guardaba en un mueble en la misma habitacion de Petrella, para volver a cocinarla mas tarde.

El Lunes y el Martes, la carne de la victima, paso a formar parte del menu de los comenzales en empanadas criollas, arabes, salpicon, guisos y otros ofrecimientos del “menu del dia”.
Condimento al amante de tal manera, que no hubo un solo reclamo por parte de los clientes, y hasta llego a recibir elogios, por las empanadas arabes, que ella atribuia a su origen Libanes.
Algunos pedazos poco utiles los arrojo en la alcantarilla que habia sobre la avenida, pero, el torso, aun guardado en el cajon de verduras, era un problema y ante la imposibilidad de cocinarlo por su volumen, decidio, sacarlo a la calle, el Miercoles a la noche, para que el recolector de residuos, se lo lleve con el resto de la basura.
Pero ahi, la ataco la mala suerte, el recolector, no se llevo el cajon, y una vecina, vio salir del mismo un hilo de sangre y un olor bastante particular.

La policia llego al rato y Emilia Basil a las pocas horas ya estaba detenida.
Durante el allanamiento de la vivienda, la cabeza de Petriella , fue hallada en el ropero de su habitacion, envuelta en papeles de diarios.
En el video, de un noticiero de la epoca, se aprecia el cajon secuestrado y a Emilia Basil, cuando es llevada detenida, como tambien a los investigadores de la epoca, revisando la propiedad.

El proceso debido a las circunstancias fue bastante rapido lo que no hizo que la opinion publica quede conmocionada por lo sucedido.
En la comisaria 18° que realizo la actuaciones, declaron normalmente y sin ningun remordimiento.
En su declaracion “La turca” menciono:
– Lo ahorquĂ©, descuarticĂ© y hervĂ­ su cabeza tres dĂ­as seguidos. Me cansĂ© de mirarla mientras se hallaba en ebulliciĂłn. Lo hice y lo volverĂ­a a hacer una y mil veces
El juez Juan Carlos Liporace, quedo mas que sorprendido, cuando la mujer agrego:
– Señor juez… yo no tuve a nadie que me llevara los bultos en un auto. Esa fue mi desgracia; si no, le puedo asegurar que no me descubrĂ­an más.

En la actualidad, en el unitario de television Mujeres asesinas, se recreo el caso con un gran realismo y exactitud.

Emilia Basil fue condenada por el juez de sentencia Jorge Sandro, a 10 años de prision y el fallo fue confirmado por la Sala III de la Cámara del Crimen en mayo de 1979 y a fin de ese mismo año, quedo en libertad condicional.

Su familia quedo desvinculada del caso y ni siquiera despues de la confesion, se menciono algun posible encubrimiento.
Las hijas de Basil, siguen vivas y estan radicadas en distintas partes de Buenos Aires.

En la misma esquina hay actualmente un lavadero de autos.

Publico:
Caso: Emilia Basil



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