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07.2011

Fernanda Aguirre de 13 años, fue secuestrada el 25 de julio de 2004, en la localidad de San Benito, pcia de Entre Rios, a pocas cuadras de donde vivia con su familia

Cerca de las 13.30 hs de ese frio Domingo de Julio, una vecina de la casa de Fernanda, Angela Sosa, le pide si tenia tres claveles, porque tenia un cumpleaños, solicitamente, se ofrece a ir a buscarlos al negocio de su mama, frente al cementerio local.
Fernanda se dirige al local de venta de flores, y en el camino, un sujeto masculino, acompañado de un menor, la saluda, pero Fernanda no le responde.
Cuando Fernanda regresaba, por la vereda opuesta, el sujeto, decide atacarla y amenazarla con un arma de fuego, empujandola hacia el interior de un campo que se encontraba en la vereda de enfrente al cementerio, seguido por el menor.

Caminaron algunos metros, hasta llegar a una arboleda, donde el mayor, la deja sentada.
Al sujeto en cuestion despues se lo identifico como Miguel Angel Lencina y el menor, Jonathan Nazareno Casalino.

Lencina le consulta al menor, si queria estar con ella, a lo que el menor se niega y se retira del lugar en direccion a su domicilio.
(Mas abajo la declaracion de Jonathan Nazareno Casalino)

Despues de eso, sobrevinieron los llamados extorsivoa a la familia, el pago de un rescate y el reconocimiento por parte de familiares de Fernanda de quienes habian retirado el dinero de ese secuestro, en el lugar que llamaban, Puente de hierro

Fue Adrian Schonfeld, uno de los yernos de Julio Domingo Aguirre que lo habia acompañado al pago del rescate y el otro yerno, Ernesto Erlich, se encontraba mirando desde una fabrica del lugar y pudo reconocer al masculino como Lencina, con una mujer y que segun sabia, se encontraba preso.

Miguel Angel Lencina habia sido condenado por dos casos casi consecutivos de Abuso sexual seguido de muerte, en la misma provincia y a Mirta AnalĂ­a Chaves, su concubina y autora confesa de los llamados extorsivos a la familia de Fernanda, Schonfeld, no la llego a distinguir, pero, fue relacionada por otros testigos a la causa.

La mama de Fernanda, María Inés Cabrol, relata lo que le toco vivir ese dia

– El dĂ­a 25 de Julio, estaba en mi puesto de flores con mi hija MarĂ­a Emilia y llego Fernanda, me pidio tres claveles para Angela, una vecina, y ella le preparo dos claveles rojos y uno blanco.
Fernanda me pregunto si no la iba a acompañar hasta la casa, y le conteste
– No mamá si ya estás grande, anda sola.
La miramos hasta pocos metros antes de llegar a la esquina; despues de un rato fuimos hasta el negocio que atiende mi marido, Julio Aguirre y le pregunte si Fernanda habĂ­a llegado y me dijo que no
Volvimos a casa y estaban las luces apagadas y tampoco la encontre, le pregunte a la vecina y me dijo que no la habĂ­an visto.

Aproximadamente a las 19.15 horas, recibi una llamada telefonica de una mujer que me dijo que mi hija habĂ­a sido secuestrada.
Yo le pregunte por la nena y me contesto, Ahora esta bien.
Le creia porque la nena no era de irse sola a ningun lado.
La mujer me dijo
– Queremos dos mil pesos, llevelos al puente de hierro.
Yo le respondi que esperara, que no sabía cuál era el puente de hierro.
La mujer me dijo que era el que quedaba en Almafuerte, y que no llamara a la policĂ­a.
Le avise a mi marido, que primero no me creyo, pero enseguida empezamos a juntar la plata.

Mi esposo, recibe otro llamado como a las 20.20 hs., era la voz de una mujer, y mi esposo le dijo que ya iba a llevar la plata y se fue inmediatamente.
Yo esperaba en mi casa y como a las 23.00 horas, cuando mi esposo volvio, fuimos a la comisarĂ­a a hacer la denuncia.

Regresamos a las 23.30 hs y mas tarde una de mis hijas recibio otro llamado, diciendo que ya habĂ­an liberado a la nena, empezamos a buscar y hasta el dĂ­a de hoy no ha vuelto a ver a mi hija.
En los llamados hablaban de Fernanda

TenĂ­amos la plata guardada, porque habĂ­amos vendido un acopladito y la nena sabĂ­a que tenĂ­amos ese dinero, mi esposo en la denuncia manifesto que la plata se la habĂ­an prestado los yernos para que no sepan de donde la habĂ­an sacado.

En ese momento, la policĂ­a, querĂ­a investigarnos a nosotros, como si hubiesemos robado el dinero.

Cuando la policia, me mostro un par de zapatillas secuestradas, las reconoci, como las de Fernanda. El dĂ­a del secuestro en su casa se paro Fernanda frente mi, y observe que a la zapatilla derecha se le habĂ­a roto un ojal.
Era una zapatilla de marca berreta, celestes, mas tirando a azul, tenĂ­an dos rayitas naranjas detras, al costado una rayita naranja, la derecha tiene un ojalillo roto, y tenĂ­an una plantilla en su interior, que decĂ­a NÂş 38.

Seguimos buscando a la nena por todos lados, hubo gente que salio a buscarla, la familia, la policĂ­a, algunos vecinos. La busqueda siguio durante seis meses, recorriendo campos, arroyos, viajaron a distintos lugares del paĂ­s, sin ningun resultado.

Cuando nos enteramos de que aparece la primer nota de Fernanda, fue en Santiago del Estero, fuimos con el Dr. Walter Carballo, y vi la nota de mi hija.
El papelito decĂ­a S.O.S. ayĂşdenme soy Fernanda estoy secuestrada, de Entre RĂ­os.
Cuando la vi enseguida reconoci que era de mi hija. Las compañeras del colegio tambien me dijeron que habían visto la nota por televisión y que era la letra de Fernanda.

Despues, el 8 de Diciembre, aparecio una segunda nota dentro de una botella, y hasta hable con la chica que encontro la botella.
En la nota decĂ­a, AyĂşdenme, soy Fernanda, son dos tipos los que me tienen, abusan de mĂ­, no se quienes son.

Despues aparecieron otras notas, en Buenos Aires, Salta, Cordoba y hasta en España, pero ninguna pudo ser confirmada por los peritos, como que eran de Fernanda.

El papa de Fernanda, Julio Domingo Aguirre, tambien dio su version de los momentos que le tocaron vivir.

– Me entero de la desaparicion de Fernanda, cuando MarĂ­a InĂ©s llega al negocio como a las 19.00 horas, mas o menos y me pregunto por Fernanda y como no estaba la fue a buscar a la casa.
Volvio a los diez minutos, llorando y gritando, que se habían llevado a Fernanda, que una mujer la había llamado por teléfono y le pedían 2.000 pesos.

Antes que llegara mi esposa no sabĂ­a que Fernanda no estaba en la casa. Como a las 19,40 horas suena otra vez el telefono de mi casa, atiendo yo y era la voz de una mujer, que despues supe que era Mirta Chaves, quien me pregunto por – Doña Cabrol y si – Ud. está enterado de lo que está pasando, yo le dije – SĂ­, ya llevo el dinero, voy con mi yerno, y ella contesto – Esto no es una joda, que no vaya a hablar con la policĂ­a, que se la iban a devolver en rodajitas.
La voz de la mujer sonaba canchera, burlona.
Fuimos hacia el puente de hierro con mi yerno Adrian Schonfeld en su Ford K, blanco, llegamos cerca de las 21,00 horas.
Cuando estabamos en la zona del puente sono el telefono de Schonfeld, y desde mi casa le avisan que habĂ­an llamado de nuevo y atendio MarĂ­a Emilia, y le dijeron que dejara el dinero debajo del puente.
Mi yerno se quito una remera que tenĂ­a puesta debajo de la camisa, y ahĂ­ puso el dinero, ya que no habĂ­amos llevado ninguna bolsa.
La plata era mia, eran unos ahorros, era platita que iba juntando, no era la plata del acoplado. Nadie sabĂ­a de ese dinero, sĂ­ mi esposa, porque ella era la que ahorraba, era la encargada del dinero de la casa.

Cuando llegamos al lugar nos pasamos unos 30 metros el puente hacia el Oeste y estacione el auto en la banquina derecha, frente a un galpon, me baje y mi yerno se quedo dentro del auto.
Volvi hacia el puente de hierro caminando, no sabĂ­a donde tirar la plata, regrese y no veĂ­a a nadie. Entonces me volvi otra vez hacia el puente y aproximadamente a la mitad del recorrido veo una mujer que venĂ­a caminando por la misma mano, era Mirta Chaves, quien me dijo – Deja la bolsa ahĂ­ arriba, entonces le dije – Para un poquito, dame la nena, y ella me contesto – Yo no tengo nada que ver, son los chicos que están en la estacion, por la estacion de servicio que esta a unos 200 metros por Almafuerte.

Decidi dejar la plata arriba del puente de hierro como me dijo la mujer.
En el galpon que está cerca del puente estaba mi yerno Ernesto Erlich, quien se ofrecio para mirar quien buscaba el dinero.
Después de la entrega del dinero subi al vehículo y di la vuelta en direccion a San Benito pero estacione a unos 150 metros del puente.
No vi a nadie levantar el dinero, pero despues se acerco Erlich al auto y me dijo – Ya se lo llevaron, uno es Lencina y la chica no es Lencina, y cruzaron el puente para el sur.

Cuando Erlich me dice eso, agarre el auto y me fui para mi casa, ahĂ­ decidimos hacer la denuncia, no la hice antes porque tenĂ­a miedo por la nena.
Fueron cuatro los llamados que nos hicieron, en el ultimo dijeron – Está cerquita, ya va a llegar, en referencia en que ya habian soltado a la nena.

A los Lencina los habĂ­a escuchado nombrar, pero no los conocia, cuando estaba en el puente no reconoci a Mirta Chaves.
Cuando llegue a mi casa estaba una de mis hijas y habĂ­a algĂşn vecino, se armo todo un revuelo.
En ese momento, fuimos a hacer la denuncia y ya despues de la denuncia, empezamos la busqueda de Fernanda, por todos lados.
A Erlich lo Habian demorado en la ComisarĂ­a de San Benito, pero fue mas que nada porque vivia a pocas cuadras de los Lencina.

Jonathan Nazareno Casalino, era el menor que acompañaba a Miguel Angel Lencina, cuando secuestro a Fernanda Aguirre.
Casalino en ese momento tenia 13 años.

Asi relataba Casalino, lo sucedido ese dia
– Esa tarde salimos a caminar con Miguel Lencina, Mirta Chaves y mi hermana Andrea. Salimos como a las dos de la tarde; primero fuimos a un kiosco, donde compraron cosas, Lencina me dijo que si querĂ­a jugar al pool en otro lado, fuimos a jugar y cuando terminamos tomamos el colectivo cerca del Parque Gazzano y nos dirigimos a San Benito, nos bajamos en el cementerio municipal.
Al bajarnos, paseamos por atras del cementerio, nos bajamos bien donde empieza el cementerio.
Caminamos por atrás, luego volvimos, caminando hasta la punta, donde termina el cementerio Parque de la Paz.
Nos volvimos por la misma calle, Lencina le habia pedido a Chaves diez pesos, y me dijo que iban a asaltar una florerĂ­a que esta enfrente del cementerio, a lo que dije que no.

Lencina estaba armado al parecer con un revĂłlver calibre 22, ya que tenĂ­a tambor, era un arma vieja. En un momento de la caminata, cuando ibamos por las vĂ­as Chaves tuvo esa arma en la mano y la manejaba bien, aĂşn cuando no efectuo disparos, solo la llevaba, creo que el arma estaba cargada, pero no lo puedo asegurar, ni Chaves ni Lencina controlaron si el arma estaba cargada y la llevaba Chaves metida en la ropa en la parte delantera.

Lencina le dijo a Chaves que se fueran a la casa con Andrea, y nosotros, seguimos caminando hasta pasando el cementerio Parque de la Paz, y nos quedamos ahĂ­ sentados en una esquina con Lencina y en un momento de la tarde paso Fernanda, por la vereda en que estabamos y Lencina le dijo – chau, pero ella no dijo nada.
Entonces Lencina me dijo
– A esta me la manoteo, ella venĂ­a del lado de San Benito, no era la primer chica que pasaba por delante de nosotros, antes paso una mujer a la que Lencina intento robarle la cartera, pero habia mucha gente y no pudo.
Un rato la chica volvio, pero por la vereda de enfrente.
Miguel se cruza y la manotea, cruzandola para el lado del alambrado, y la llevo para el campo que estaba ahĂ­, diciendole que caminara para adelante, apuntandole con el arma y tomandola del cuello.
Lencina soltó a la chica y la llevaba apuntando con el arma, yo iba atras. Cruzamos el campo, lo atraviesamos, era un campo sembrado, con árboles, la sento ahí, había un alambrado y ahí es donde Lencina me dijo si quería estar con ella, le conteste que no y que me iba a ir, ahi Lencina me dio los 10 pesos y me dijo dale a la loca esto.
Escuche que Lencina le pedĂ­a el numero de telefono de la casa de Fernanda y que esta suplicaba que no la matara

Despues de eso, me fui, pero, mientras me alejaba me di vuelta para ver que estaban haciendo pero no los vi mas. No se veĂ­a muy bien.
Sali caminando del campo, no escuche disparos, tampoco escuche que la nena pidiera auxilio ni a Lencina amenazarla. Estuve un ratito en ese monte antes de irme.
Fernanda le pedia que la suelte, Lencina le pregunto si tenĂ­an plata los padres, y la nena, le respondio que el padre trabajaba.
No recuerdo si Fernanda le dijo quien era o si Lencina le pregunto quien era, tampoco recuerdo que la nena haya mencionado a su madre, sĂ­ recuerdo que hablo del padre, que trabajaba, pero no dijo en que.
Me dijo que iba a pedir un rescate y la iba a soltar, mientras la tenĂ­a ahĂ­ sentada debajo de un arbol. Para regresar corte campo, y agarre por la calle de tierra.
A Chaves la vi en mi casa, y me dijo que iba a bañarse en la estación, y a eso de las ocho, Chaves y Lencina iban para donde estaba el, porque tenía que presentarse en la cárcel (NOTA: segun el servicio penitenciario, las salidas eran hasta el Martes).

Mi abuela le dijo a mi abuelo que a la chica Fernanda la tenĂ­an Miguel y la Chaves en la casa de Raul Monzon, los escuche, aunque ellos no querian hablar del tema delante mio.
No se si era verdad, porque es lo que le dijeron a mi abuela y en el barrio, habia mucho chusmerio.

La Chaves se fue a bañar a la estación y nada mas. Despues de esa noche no volvi a escuchar nada mas sobre ellos. Pense que Lencina iba a cobrar lo que tenían los padres y la iba a soltar.
Cuando Lencina la agarro a la chica yo me asuste porque la manoteo del cuello. No recuerdo que ropas tenĂ­a puestas Fernanda ese dĂ­a.
En el momento en que sujeto a Fernanda, ella se quiso zafar, y solto las flores que traia y que quedaron ahi tiradas, no recuerdo cuantas flores eran.

Ni mi abuela ni nadie de mi familia visitaba a Miguel en la carcel, antes de agarrar a Fernanda, Miguel me pidio que me fije si venian autos, que a la primera persona a quien le conte lo que paso fue a mi abuela Ester Torres.
Lencina la agarrĂł a la chica para sacarle plata a los familiares, no sabĂ­a que era Fernanda, pudo haber sido cualquiera.

En los primeros dias de la causa por el secuestro de Fernanda Aguirre, hubo hasta seis detenidos, todos fueron liberados por falta de pruebas.
La investigacion, manejaba varias teorias, y es probable que ello, haya ayudado a tanta confusion.
El secuestro y el rescate, quedaban claros, pero, no se podia saber, que fue lo que sucedio con Fernanda.

Miguel Angel Lencina fue detenido el Sabado 31 de Julio de ese año y llevado a la Comisaría Quinta de San Benito a las cinco y media de la mañana.
Por la tarde, lo llevaron al Juzgado Federal de Parana, a prestar declaracion indagatoria ante el fiscal Mario Silva

Durante la espera en el juzgado, pidio permiso para escribir una carta y le acercaron papel y una lapicera para que lo haga:
Hola amor mío, cómo estás? Yo sin ganas de vivir. Vos sabes que para vivir en estos, no con estas cosas y esta injusticia y lejos de todo de mis dulces cosas que son nuestros hijos. Amor, no te pongas mal. Todo va a salir bien. Vos sos inocente como yo pero lamentablemente nos han cortado las alas que tanto queremos. Si me llega a pasar algo cuidá de los chicos que yo desde el cielo los voy a estar cuidando. Y más alla de lo que
digan de mí, siempre hablale a los chicos de mi. Y deciles que los amo con todas las fuerzas del alma y que su papa no es un secuestrador, ni violador. Y con respecto a vos, lamento con el alma que estés pasando por esto, amor. Siempre seras la persona y la mujer que alimento mi vida, pero estoy dispuesto a dejar de existir a sufrir esta injusticia. Yo no se qué haras, pero quiero que sepas que voy a morir pensando en vos y en el cielo te esperare. Amor, me despido de vos y de los chicos. Con todas mis fuerzas y nos vemos muy pronto en el cielo. Te amo. Miguel, tu esposo

Mirta Chavez tambien fue detenida, aunque fue beneficiada con su libertad hasta el juicio, igual que Raul Monzon, acusado de haberla mantenido oculta en su casa.
Lencina en todo momento, se declaro inocente del cargo de secuestro, por el momento, ya que no se sabia el destino de Fernanda.

El 6 de Agosto de 2004, a las 20.30 horas, Miguel Angel Lencina, fue hallado colgado en su celda en la misma comisaria en la que se encontraba desde su detencion.
Era la unica pista concreta como para saber el destino de Fernanda. La autopsia, señalo que fue un suicidio, pero nadie pudo creer semejante cosa.

La familia de Fernanda se sostuvo con la pista de que hubiese sido captada por una red de trata de personas. Habian surgido muchos testimonios al respecto, ya sea en el pais y en el exterior, pero nunca pudo confirmarse la veracidad de esas declaracions ni dar con rastros de que Fernanda haya estado en alguno de esos sitios mencionados.

Desde el ministerio de seguridad, se ofrecio una recompensa de 150 mil pesos a quien aporte datos sobre Fernanda, pero, tambien, sin resultados.

El 11 de mayo de 2010, la madre de Fernanda, María Inés Cabrol, fallecio en una clínica de Buenos Aires a causa de una larga enfermedad, sin siquiera saber que fue lo que sucedio con su hija.

El Juicio

El 11 de Noviembre de 2007, se inicio el juicio oral y publico a los unicos imputados en la causa, Mirta Chavez y Raul Monzon

El debate se llevo a cabo en la Camara Primera en lo Criminal de la Primera CircunscripciĂłn Judicial de la Provincia
Y el tribunak, conformado por Jose Maria Chemez, Hugo Daniel Perotti y Ricardo Ernesto Gonzalez.
La causa Nº 5.448 – 411, caratulada
CHAVES, Mirta AnalĂ­a – MONZON, RaĂşl Oscar S/SECUESTRO EXTORSIVO y PARTICIPACIĂ“N SECUNDARIA DE SECUESTRO EXTORSIVO

El 17 de Diciembre de 2004, el tribunal, dicto su sentencia

– DECLARAR a MIRTA ANALIA CHAVES, de las demás condiciones personales consignadas en autos, coautora material y responsable del delito de SECUESTRO EXTORSIVO DE UNA PERSONA MENOR DE 18 AĂ‘OS, y CONDENARLA A LA PENA DE DIECISIETE AĂ‘OS DE PRISION y ACCESORIAS LEGALES.-

– ABSOLVER DE CULPA Y CARGO a RAUL OSCAR MONZĂ“N, de las demás condiciones personales consignadas en autos, por el delito de SECUESTRO EXTORSIVO DE UNA PERSONA MENOR DE 18 AĂ‘OS, conforme viniera requerido a juicio.-

A pesar de la condena a Mirta Chavez, por el secuestro de Fernanda, el caso, no pudo ser esclarecido.

Publico:
Caso: Fernanda Aguirre

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