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04.2012

El 20 de Octubre del 2001, cerca del mediodia, María Fabiana Gandiaga, docente, de 37 años, llevó en su Renault 9 gris a su hijo Julián, una amiga llamada Adriana, sus dos hijos y otro nene, hasta la sede central de GEBA, en Presidente Perón 1169 de la Capital Federal.
Los chicos debian asistir a una competencia de taekwondo.

Poco mas de las 15.00 hs, Fabiana salio del gimnasio para comprar algunas gaseosas.
A partir de ese momento, no se supo mas nada de ella y su telefono celular, señalaba que estaba desconectado.

Fabiana, estaba casada con Andrés Cabana, que trabajaba en una empresa de medicina prepaga, ese dia, no asistiria al torneo, por cuestiones laborales, pero, se mantenian en contacto por medio del telefono celular. tal es asi, que entre las 12:00 y las 15:30, hablaron varias veces por esa, via.

Andres comento uno de esos llamados:
– La llamé para ver cómo le iba al nene. Me contó que salió tercero en las competencias de forma y también me dijo que hacía mucho calor en el gimnasio.
– Yo no pude ir porque tenía que trabajar, pero tenía pensado llegar a eso de las cinco de la tarde, que era la hora en que iban a empezar los combates.

Pasadas las 15:30, el telefono de Fabiana, se desconecto y Andres, supuso que podria haber algun problema de señal en el gimnasio del club.
A pesar de eso, Andres, le dejo varios mensajes tal como lo relato en la causa:
– Le dejé dos mensajes pidiéndole que me llame. A las cinco sonó mi celular y creí que era ella. Pero era el instructor del nene diciéndome que Julián estaba por competir y que mi esposa había ido a comprar una gaseosa hacía una hora y no había vuelto

Ante ese llamado del instructor, Andres, tomó un taxi en Belgrano y Perú, donde se encontraba trabajando y fue hacia el club. Comenzo a buscarla por el interior y por las calles adyacentes, sin ningun resultado, por lo que cerca de las 19:00 hs, se dirigio a la comisaria 3° a realizar la denuncia, pero debia esperar 24 horas desde el momento de la desaparicion para que sea aceptada.

Segun comentara Adriana, la amiga de Fabiana que habia viajado con ella hasta GEBA a las 16:30 le dijo:
– Me voy a comprar una gaseosa. Si empieza el nene, filmalo que yo ya vuelvo
Fabiana y Julian, no eran socios de GEBA, tampoco lo era Adriana, ni sus hijos. Los chicos practicaban taekwondo en el Club Social y Deportivo de Floresta.
A las 17:15, le toco el turno a Julian, y fue filmado por Adriana, Andres, el esposo de Fabiana, ya estaba al tanto de la desaparicion y se dirigia al club.

Los medios, se acercaron enseguida al club GEBA y la noticia, mantuvo en vilo a toda la sociedad en ese momento.
Andres, desorientado, repetia en los medios:
– Le pudo haber pasado cualquier cosa, pero seguro desapareció por la fuerza o tuvo algún trastorno
Pasaban las horas, y no habia noticias de Fabiana, la denuncia por la averiguacion de paradero, recayo en el Juzgado de Instrucción N° 37.
También se recurrio a la Red Solidaria.
Andres, descartaba una desaparicion voluntaria:
– Hace once años que estamos juntos. Nos llevamos muy bien, tenemos nuestras peleas como cualquier pareja, nada más. Pero Fabiana no abandonaría a Julián, ella lo adora.
Buenos Aires era empapelada con la imagen de Fabiana, a la vez de que la familia recurrio a solicitadas pagas en los diarios de mas circulacion.

Dura tarea la de Andres, explicarle a Julian, las razones de la falta de la mama en la casa, ambas familias, mas los amigos, se encontraban abocados a la busqueda de Fabiana y a las teorias mas insolitas sobre su desaparicion

Cuarenta y ocho horas despues, de la desaparicion, desde el telefono celular de Fabiana se realizo una llamada a una de sus alumnas particulares que logicamente estaria en el directorio del celular.
En ese llamado, un masculino, le pregunto si conocia a una mujer de nombre Fabiana Gandiaga y le dio a entender que la tenian secuestrada y que debian pagar 10.000 u$s, para recuperarla.
Le dio una serie de instrucciones pero no se llego a concretar, para ese entonces, la division Delitos complejos de la PFA, tomaba cartas en el asunto.

El Viernes 26 de Octubre, casi una semana despues de la desaparicion, un empleado del sector limpieza de GEBA, recibe un llamado telefonico que venia dirigido desde el mismo celular de Fabiana.

Inmediatamente es detenido Fernando Antúnez, empleado de la empresa Limalux, encargada de la limpieza del club y autor de este ultimo llamado.
Antunez, no ofrecio resistencia, pero se evidenciaban demasiadas marcas en su rostro y resto del cuerpo, que el aducia, eran producto del trabajo.

Con el celular en su poder y las evidencias fisicas de Antunez, la detencion estaba bien justificada y se supuso de que podria haber mas personas involucradas, y ademas que el club, necesitaba una exploracion mas profunda.

Se hizo presente la division perros de la PFA, que cubrieron el edificio en su totalidad. Uno de los perros, los llevo directamente a los sotanos, donde se encontraban una serie de baños abandonados y en reparacion.
Cuando se procede a la inspeccion ocular del lugar, los investigadores encuentran manchas de sangre, en los pisos, las paredes y en toallas que estaban dentro de un cesto de basura. Tambien encuentran dentro de un inodoro en deshuso, un par de sandalias que pertenecerian a Fabiana.
Indudablemente estaban ante el lugar de un hecho de sangre, que apuntaba directamente a Fabiana como victima de un delito grave.

Detras de una puerta clausurada, unas escaleras, conducian a un subsuelo mas bajo del que se encontraban, unos 10 metros mas abajo, se encontro el cuerpo de Fabiana, cubierto con bolsas de residuos, sin ropas y con claros signos de haber sido violada y golpeada.

Por las muestras recogidas en el lugar, se pudo confirmar de que llego a ese lugar, aun con vida y que su muerte databa aproximadamente de unos 5 o 6 dias anteriores al hallazgo, en realidad fue asesinaa el mismo dia de su desaparicion.

Se determino quienes se encontraban en ese sector el dia Sabado, dando por resultado, dos individuos mas, a los que se los detuvo al dia siguiente en el gran Buenos Aires.

Carlos Vallejo y Miguel Angel López fueron detenidos, Lopez, era encargado de la seccion y segun consta en la causa, a la hora del ataque, se encontraba en su oficina.

Fernando Antúnez de 21 años y Carlos Vallejo, tambien de 21 años fueron condenados en el juicio a 21 años de prision, por el delito de violacion seguida de muerte de Maria fabiana Gandiaga, mientras que Miguel Angel Lopez de 25 años, fue absuelto.

Antes de dar a conocer el fallo, el tribunal les dio la palabra a los tres acusados.
Fernando Antúnez
– Sólo pido que se haga justicia. Soy inocente; los culpables son Gustavo Farana y Enzo Sánchez (dos empleados de GEBA). Espero que no se me condene por no tener dinero.
Miguel Angel López
– Soy inocente, no tengo nada que ver, en ningún momento me moví de la oficina de limpieza. Cinco testigos aseguraron que López, en el horario que se supone fue el crimen, entre las 15.15 y las 15.55 del 20 de octubre de 2001, estaba en la sala de limpieza del tercer piso de GEBA.
Carlos Vallejo
– Lo único que pido es irme a mi casa con mi papá y mi mamá. Lamentablemente estamos en la Argentina y no hay justicia.

Familiares y amigos de los condenados, efectuaron una marcha en la puerta y dentro del tribunal, señalando su inocencia, pero las evidencias fueron contundentes.

Andrés Cabana, esposo de Fabiana, al poco tiempo de terminado el juicio, se radico fuera del pais, aunque aun su domicilio legal, sigue siendo en Buenos Aires.

Intervino en el hecho el Juzgado de Instrucción número 19, a cargo del juez Alberto Seijas
El juzgamiento estuvo a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal N° 14, integrado por: Beatriz Bistue de Soler, Hugo Cataldi y Liliana Barrionuevo.

Publico:
Caso: María Fabiana Gandiaga



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